ÁREA TEMÁTICA
Nutrición en emergencias y crisis humanitarias
La malnutrición en la acción humanitaria va mucho más allá de la malnutrición aguda visible. Este recurso de aprendizaje de acceso abierto aborda sus múltiples formas, desde la malnutrición aguda (wasting) y el retraso del crecimiento (stunting) hasta las deficiencias de micronutrientes y el bajo peso al nacer. Junto a esto, se analizan intervenciones clave de prevención y respuesta, desde la protección de la lactancia materna hasta los cuidados para el desarrollo infantil temprano. Encontrarás ejercicios de reflexión asistidos por IA en cada página y un caso de estudio al final.
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¿Por qué hay aún hambre y hambrunas en el mundo?
Entender el hambre va mucho más allá de conocer las cifras y las estadísticas. Para trabajar en acción humanitaria hay que entender por qué persiste la inseguridad alimentaria a pesar de que el mundo produce alimentos suficientes, cómo se relaciona con la malnutrición y la mortalidad infantil, y en qué momento la inseguridad alimentaria desemboca en hambruna.
Las dos páginas de este bloque abordan este tema desde ángulos complementarios. La primera analiza el hambre, sus definiciones, su medición y su relación con los conflictos y crisis humanitarias, mientras que la segunda se centra en las hambrunas, un término técnico de difícil comprensión y grandes implicaciones políticas.

- El hambre puede entenderse como sensación individual, por su relación con el ciclo vicioso de la pobreza extrema, como inseguridad alimentaria o como injusticia y violación del derecho a la alimentación.
- El 28% de la población mundial y el 59% de la población en África vive en situación de inseguridad alimentaria moderada o severa.
- El hambre lleva a la malnutrición, asociada al 18,8% de todas las muertes en menores de cinco años.
- El hambre tiene muchas causas diferentes, y todas se agudizan en las crisis humanitarias, cuando los conflictos obligan a las personas a desplazarse y los servicios públicos colapsan..
10 minutos de lectura + 1 pregunta de reflexión asistida por IA
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- Una hambruna es una definición técnica que requiere que se cumplan simultáneamente tres condiciones: inseguridad alimentaria extrema, desnutrición aguda y mortalidad excesiva. Los tres criterios deben superar un umbral establecido en una población.
- Desde que existe una definición técnica de hambruna (2004) solo se han declarado cinco: Somalia, Sudán del Sur (dos veces), Sudán y la Franja de Gaza.
- No se han declarado pocas porque no haya hambre, sino porque confirmar una hambruna es muy difícil cuando el acceso humanitario está restringido y los sistemas de información colapsan.
- Las declaraciones oficiales de hambruna están altamente politizadas: los responsables de causar una hambruna raramente tienen incentivos para reconocerla.
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¿Qué tipos de malnutrición existen?
La malnutrición no es un problema único. Tampoco es una única condición uniforme. Bajo el término malnutrición se agrupan problemas de salud muy distintos que requieren enfoques completamente diferentes para su diagnóstico, tratamiento y prevención. Es más, la malnutrición no solo incluye problemas causados por déficits en la dieta como la desnutrición aguda, la insuficiencia ponderal, la desnutrición crónica y las deficiencias de micronutrientes, sino también por excesos, como la obesidad y el sobrepeso.
Este bloque se centra en la desnutrición aguda, la desnutrición crónica y las deficiencias de micronutrientes. A estos tres tipos de malnutrición se suma otra condición: el nacimiento prematuro o con bajo peso. No es un tipo de malnutrición en sí mismo, pero sí es la consecuencia más temprana de la desnutrición y la enfermedad durante el embarazo.

- La desnutrición aguda afecta a 42,8 millones de niños menores de cinco años. Esta cifra está distribuida de manera muy desigual, con grandes concentraciones en crisis humanitarias y emergencias.
- La desnutrición aguda se puede diagnosticar con métodos complementarios, como el índice peso-talla y el perímetro braquial, con limitaciones y desafíos propios de cada uno.
- El tratamiento de la desnutrición aguda ha ido avanzando hasta realizarse mayoritariamente en la comunidad, gracias al RUTF (alimento terapéutico listo para su uso).
- A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, el reto de la cobertura en las acciones de nutrición aún es enorme: 2 de cada 3 niños con desnutrición aguda severa no tienen acceso a tratamiento.
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- La desnutrición crónica afecta al 23,2% de los menores de 5 años y les provoca consecuencias cognitivas, educativas y económicas que se prolongan durante toda la vida.
- No existe tratamiento eficaz. La desnutrición crónica no se puede revertir con suplementos nutricionales, pero sí existe una ventana de oportunidad para el desarrollo infantil en los primeros mil días de vida, desde la concepción hasta los dos años de edad.
- Recibe mucha menos atención humanitaria que la desnutrición aguda, a pesar de tener un efecto similar en la mortalidad infantil y un gran impacto a largo plazo.
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- Las deficiencias de micronutrientes afectan a la mitad de los niños menores de 5 años y a dos tercios de las mujeres en edad reproductiva. Tienen importantes consecuencias en la inmunidad, el desarrollo cognitivo y la mortalidad, pero no siempre tienen síntomas claramente visibles.
- Las más prevalentes son las deficiencias de hierro, vitamina A, zinc, ácido fólico y vitamina D. En algunos contextos humanitarios pueden volver a aparecer deficiencias como el escorbuto, pelagra y beriberi, ya casi olvidadas.
- Las intervenciones más efectivas incluyen la suplementación con micronutrientes, la fortificación de alimentos y las transferencias monetarias con perspectiva de género.
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- Uno de cada cuatro recién nacidos vivos es prematuro, pequeño para su edad gestacional o ambas cosas a la vez. Esto se recoge bajo la categoría «recién nacidos pequeños y vulnerables», más amplia y precisa que el clásico «bajo peso al nacer».
- El 55% de las muertes neonatales se atribuyen a estas condiciones, que además aumentan el riesgo de retraso cognitivo, enfermedades crónicas y otros tipos de desnutrición.
- La mitad de los casos de recién nacidos pequeños y vulnerables se explican por malnutrición materna, infecciones durante el embarazo y factores del entorno como violencia de género y contaminación.
- El acceso a ocho intervenciones prenatales de eficacia probada podrían prevenir el 18% de los casos de bajo peso y el 20% de las muertes neonatales.
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¿Cómo proteger la alimentación y el desarrollo infantil en crisis humanitarias?
Este bloque incluye dos páginas centradas en prioridades para los niños y niñas menores de dos o tres años y para las personas que les cuidan. La primera aborda la alimentación del lactante y el niño pequeño, que hay que promover en contextos estables y proteger en emergencias, con enfoques que en ocasiones resultan complementarios. La segunda amplía la mirada hacia el desarrollo infantil y cómo sostener las prácticas de cuidados en las cinco dimensiones del nurturing care cuando las crisis humanitarias destruyen el entorno familiar y comunitario que las favorece.

- Solo el 44% de los recién nacidos recibe lactancia materna exclusiva durante sus 6 primeros meses de vida.
- La lactancia materna tiene propiedades nutricionales e inmunológicas fundamentales que hay que aprovechar desde la primera hora tras el nacimiento.
- La leche de fórmula no puede replicar las propiedades de la leche materna y su uso en contextos de emergencia multiplica el riesgo de diarrea y muerte, cuando escasean el agua limpia y los medios para la higiene. Las donaciones no solicitadas de sucedáneos de leche materna suponen un importante riesgo para la nutrición infantil en crisis humanitarias.
- En emergencias hay que proteger la alimentación del niño pequeño y el lactante. Acciones como la creación de espacios amigos del bebé en las comunidades de personas desplazadas ofrecen un entorno seguro y facilitan el consejo nutricional y el apoyo psicosocial.
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- El desarrollo infantil depende de cinco dimensiones complementarias: cuidado afectuoso, protección, salud, nutrición y oportunidades de aprendizaje.
- En emergencias humanitarias, las personas cuidadoras pierden los apoyos que necesitan para garantizar estas cinco dimensiones: seguridad, redes sociales y servicios esenciales.
- Apoyar a las personas cuidadoras es tan importante como atender a sus niños y niñas. Hacerlo requiere prestar atención a su salud mental, su bienestar y su capacidad para resolver problemas en momentos difíciles para la familia.
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Integración multisectorial y caso de estudio: nutrición en acción humanitaria
¿Has leído todas las páginas? Pues te propongo un ejercicio para que puedas poner tu conocimiento en práctica. Consiste en un caso de estudio con una serie de preguntas. Cuando la respondas, pulsa el botón para que se abra un NotebookLM. Pega allí el contenido de tu portapapeles (Ctrl+V en Windows, Command+V en Mac) para obtener feedback.
🧠 Caso de estudio
Te encuentras trabajando en una región que atraviesa una crisis compleja debido a un conflicto prolongado y una sequía extrema. Según los últimos datos, la inseguridad alimentaria se encuentra en fase 4 de la escala IPC. Según el clúster de nutrición, se estima que la prevalencia de desnutrición aguda global está por encima del 10%, aunque no hay información actualizada y completa disponible. Muchas familias se encuentran desplazadas a campos informales sin saneamiento adecuado. La financiación humanitaria para salud sexual, reproductiva, materna y neonatal se ha recortado drásticamente, afectando la disponibilidad de anticonceptivos y atención prenatal.
Como responsable de salud y nutrición de una ONG que trabaja en la zona, estás apoyando un programa de agentes comunitarios/as de salud y nutrición, que visitan a las familias. Visitáis la tienda de Amina, una madre recién desplazada, y su marido Abdulaye. Ella os cuenta que su hijo menor, de 4 meses, nació muy pequeño y que como siente que no tiene suficiente leche para alimentarlo, ha empezado a darle agua y algo de papilla de maíz. Explica también que su otra hija, de 3 años, ha tenido diarrea varias veces los últimos días y se encuentra muy débil. Amina confiesa sentirse agotada, muy sola y con una tristeza constante que le impide cuidar de sus hijos como le gustaría. Abdulaye está muy irritable y demanda medicinas y leche de fórmula para el bebé. En un momento en que Abdulaye no escucha, Amina menciona también que no ha podido acceder a planificación familiar desde que huyó de su aldea.
1. ¿Qué riesgos vitales existen para ambos niños y cuáles son sus causas?
2. ¿Qué tipo de apoyo crees que necesitan Amina y Abdulaye, como personas cuidadoras?
3. ¿Cómo crees que deberíamos abordar estos riesgos, tanto a nivel de esta familia, como en el campo informal en el que habitan?
4. ¿Qué tipo de servicios relacionados con la nutrición relacionados con todo lo anterior crees que se deberían ofrecer en el centro de atención primaria de salud que la ONG está apoyando junto a este campo de personas desplazadas?
- 1 Piensa y escribe tu respuesta.
- 2 Pulsa «Copiar y abrir».
- 3 Pega para recibir feedback.
📚 Este es el NotebookLM de este itinerario de aprendizaje. Solo utiliza referencias seleccionadas cuidadosamente. | ¿Qué es NotebookLM?
Evidentemente, la nutrición en emergencias humanitarias está muy relacionada con otras prioridades, como el agua, la higiene y el saneamiento para reducir el riesgo de infecciones diarreicas, la atención primaria de salud, como base de un sistema de salud que permita integrar servicios de nutrición con amplia cobertura, la salud mental y el apoyo psicosocial, para abordar de forma íntegra el bienestar de las familias y las personas cuidadoras, o la salud sexual y reproductiva en general, para facilitar acceso a anticoncepción y planificación familiar, reducir el riesgo de violencia de género o proteger la salud de la mujer embarazada.
