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Voluntariado y prácticas en cooperación internacional: cómo empezar bien

prácticas en ONGs
Texto y foto: Bruno Abarca

¿Piensas en hacer un voluntariado o ya estás implicado/a en alguna causa social? Pues debes saber que con ello, no solo puedes tener un importante impacto en la sociedad, sino que también te puede servir como primer paso en una eventual carrera en acción humanitaria y cooperación al desarrollo. Si ya estás preparándote y avanzando hacia ello con tu formación académica de base, además, podrías hacer prácticas profesionales en organizaciones. En algunos casos, con cuidado y estudiando bien las opciones, incluso podrías acceder a voluntariado internacional que sea seguro y de calidad. 

Estas vías son a menudo la primera toma de contacto de futuros/as profesionales con el sector humanitario, en el que se suele valorar mucho la sensibilidad social, la iniciativa propia y las competencias y habilidades que se aprenden con ello. Además, muchas veces permiten paliar la falta de experiencia profesional al buscar un primer empleo.

Por qué empezar con voluntariado local antes de saltar a lo internacional

El voluntariado local es una opción coherente y responsable para contribuir a la sociedad y desarrollar competencias para el futuro

Hacer voluntariado no solo aporta beneficios a la sociedad, sino también a uno/a mismo/a. Realizar una labor voluntaria de acción social y activismo e implicarse en asociaciones juveniles y de estudiantes te puede ayudar a desarrollar habilidades y competencias que, en el futuro, te podrán resultar claves en un trabajo en cooperación al desarrollo o acción humanitaria.

En un voluntariado local se puede aprender mucho acerca del trabajo en equipo, la planificación de actividades, la resolución de problemas, la comunicación interpersonal con personas de diferentes orígenes y culturas, la preparación de informes, la búsqueda de financiación y justificación de subvenciones, la gestión del tiempo, la coordinación de equipos de gente con menos experiencia, o el mero hecho de conocer desde dentro cómo es trabajar en una organización humanitaria.

El voluntariado local tiene un enorme valor para responder a los problemas de la población

Todo lo mencionado anteriormente puede desarrollarse, en la mayoría de los casos, cerca de donde vives, ya sea en asociaciones y movimientos sociales formales o en iniciativas comunitarias más informales. En cualquier contexto hay personas en situación de vulnerabilidad, marginadas o que sufren discriminación y formas de implicarse activamente. Aunque en algunos contextos las autoridades restringen este tipo de acción social voluntaria, en la mayoría es posible. En algunos contextos, además, el voluntariado juega un papel esencial que ni el Estado ni las organizaciones profesionales consiguen cubrir. 

En  muchos contextos de crisis humanitarias, desde desastres naturales a conflictos armados, son personas voluntarias quienes primero responden para asistir a sus comunidades y sociedades. Su compromiso y responsabilidad pueden llegar a ser mucho más determinantes que el de los actores internacionales, algo que el sistema humanitario comienza a reconocer cada vez más. Estas personas no solamente buscan su propia supervivencia, sino ayudar a proteger las demás, incluso en los momentos más difíciles.

El turismo solidario no es voluntariado: cómo identificarlo

¿Dos semanas "solidarias" en un país exótico para cualquier persona dispuesta a pagar?

Bajo el nombre de viajes de turismo solidario o voluntariados de cooperación, agencias de viajes (constituidas como asociaciones o empresas) ofrecen a personas interesadas la posibilidad de pagar por viajar algunas semanas a países de ingresos bajos y medios. El reclamo habitual es vivir una experiencia personal enriquecedora e inolvidable, sin que se requiera para ello ninguna cualificación.

En muchos casos, estos viajes no cubren las necesidades de las comunidades locales. Además, pueden resultar altamente ineficientes, consumiendo recursos personales y económicos que se podrían aprovechar mejor. Lo peor es que pueden ser incluso peligrosos para las propias personas voluntarias o para las que en teoría se deberían beneficiar de la acción voluntaria.

No es oro todo lo que reluce en el voluntariado internacional

Algunas de estas agencias explotan las necesidades locales aportando mucho menos de lo que se lograría contratando directamente personal profesional local. No, no hace falta que vaya nadie del extranjero a ayudar a levantar un muro en Tanzania o ayudar a cocinar a señoras en Bolivia que llevan toda su vida haciéndolo.

Igualmente, algunas de las tareas que se sugieren para personas sin cualificación pueden ser completamente inadecuadas. Por ejemplo, supone un riesgo enorme para la protección infantil que el cuidado de menores en algunos centros quede sistemáticamente a cargo de turistas sin preparación. Incluso en el mejor de los casos, estas personas generan vínculos emocionales fuertes no duraderos con los niños y niñas. Además, se sabe que algunos orfanatos son en realidad un negocio deshonesto y que pagan a familias que pueden y deben cuidar a los niños y niñas, para que los envíen al centro. De manera similar, no es ético ofrecer a estudiantes en formación la posibilidad de hacer un voluntariado para prestar asistencia sanitaria en lugares con pocos recursos, sin la debida supervisión o acompañamiento.

Este tipo de viaje turístico generalmente no cumple con ninguno de los requisitos legales para ser considerado realmente como un voluntariado: aseguramiento, formación y acompañamiento, condiciones de seguridad, y el pago de los gastos realizados para el desempeño de las tareas acordadas. Además, no aporta gran cosa a las habilidades o competencias de la persona que lo realiza, ni a su currículum, a pesar de su coste.

Es muy importante conocer bien los riesgos de algunas opciones de voluntariado y las medidas de seguridad de las organizaciones

Hay organizaciones que ofrecen posibilidades de voluntariado adecuadas a las necesidades locales y a la cualificación de las personas voluntarias. Además, se les ofrece una cierta formación y acompañamiento.

En ocasiones estas organizaciones manejan muy bien los riesgos y los aspectos relacionados con la seguridad. En otras, sin embargo, no tienen la capacidad ni los medios para garantizar un nivel mínimo de seguridad y protección en el país de destino. Esto es especialmente sensible en muchos contextos que son más arriesgados de lo que parece a simple vista. En estos casos no se ofrece un seguro adecuado de asistencia médica y repatriación para personas voluntarias de otros países, o no se ha realizado un buen análisis de riesgos que permita minimizar el riesgo de enfermedades, accidentes de tráfico, robos o incluso ataques.

En otros contextos humanitarios y de conflicto, simplemente, realizar cualquier acción voluntaria o profesional en la primera línea de respuesta supone un enorme riesgo para la integridad física de quien lo hace. Los riesgos en estos casos son muy elevados, pese a los esfuerzos de las organizaciones por mitigarlos, y las personas deben ser conscientes de si quieren y pueden asumirlos. 

Cómo conseguir prácticas en ONGs humanitarias

La oportunidad de conocer una organización internacional y de que te conozcan a ti

Algunas ONGs (y agencias de Naciones Unidas) ofrecen valiosas oportunidades para que (generalmente jóvenes) realicen prácticas profesionales en sus sedes y oficinas. En la mayoría de los casos, estas prácticas no incluyen la posibilidad de viajar a otros países o a crisis humanitarias complejas (generalmente, por buenos motivos).

Estas prácticas suelen estar asociadas a instituciones académicas o al estudio de ciertos programas de postgrado, como máster en salud global o cooperación internacional. También en ocasiones están abiertas a personas recién graduadas con interés que contacten espontáneamente con la organización, algún departamento o alguna de las personas que allí trabajan para proponer, de manera proactiva, realizar unas prácticas no remuneradas.

Las prácticas en ONGs pueden dar una valiosa experiencia profesional no remunerada. Esta experiencia, además, puede ser útil para conocerte mejor a ti mismo/a y ver si tus expectativas encajan con la realidad del día a día del trabajo, darte a conocer en el sector y conocer a profesionales con experiencia que te pueden servir de inspiración e incluso como fuente de información y orientaciones acerca de cómo continuar tu carrera profesional. Son muchos los casos en que, tras unas prácticas, esa persona termina incorporándose a trabajar en la organización.

Al contactar con la organización, demuestra proactividad y autonomía

Al plantearse hacer prácticas en ONGs es muy recomendable no limitarse a enviar un currículum y un email genérico explicando su motivación. Si no hay un programa existente de prácticas, es posible que a la organización le cueste «hacer un hueco» para que se incorpore alguien que, de tener poca autonomía, puede suponer una carga de trabajo que no hay capacidad de acompañar y supervisar. Si hay un programa ya existente, puede que haya bastante competición por unas pocas plazas.

Por el contrario, es muy recomendable que, al contactar una organización para sugerir hacer unas prácticas, se demuestre un buen conocimiento de la organización y las áreas prioritarias de su trabajo, y que incluso se propongan acciones a realizar que puedan ser de interés.

Muchas organizaciones estarían dispuestas a abrir sus puertas para unas prácticas o colaboración no remunerada a alguien que se ofrezca a preparar materiales formativos y de aprendizaje, ayudar a evaluar cómo se están aplicando o se podrían aplicar las más recientes recomendaciones globales sobre un tema en los proyectos internacionales, o analizar la información existente de proyectos pasados o en curso para ayudar a extraer lecciones aprendidas de qué funciona y qué no funciona, por ejemplo. Muchas de estas tareas se pueden realizar incluso a distancia y pueden cubrir necesidades para las que el personal de la organización nunca tiene tiempo.

Incluso en los casos en que lo propuesto no es precisamente lo que la organización necesita, es más fácil que hagan una oferta de colaboración a alguien que demuestra autonomía, creatividad, proactividad y conocimiento técnico, que a alguien que solo envía un currículum.

Los mejores programas de voluntariado internacional

Finalmente, sí hay programas de voluntariado internacional completamente de acuerdo con la ley y los principios de cooperación, pero son escasos. Este tipo de voluntariado suele ser cualificado y dirigido a personas con la adecuada formación académica (incluyendo personal sanitario) y experiencia profesional. Además, se cubren todos los gastos (viajes, alojamiento, manutención, seguros, vacunas, etc.) para permitir que la persona voluntaria se integre en un equipo profesional ya existente en el lugar de intervención.

Dos muy buenos ejemplos: European Solidarity Corps y UN Volunteers

Posiblemente, el mejor ejemplo de voluntariado internacional para alguien que resida en Europa es la iniciativa del Cuerpo Europeo de Solidaridad (European Solidarity Corps). Este programa ofrece la posibilidad de hacer voluntariado humanitario en países seguros, integrando así la anterior iniciativa EU Aid Volunteers. Bajo esta iniciativa se ofrece a jóvenes entre 18 y 35 años con experiencia profesional la posibilidad de hacer un voluntariado en terreno de varios meses a un año de duración. Este voluntariado, además, se realiza con organizaciones profesionales acreditadas, tras recibir una completa formación introductoria.

Para quienes residen fuera de Europa existen programas similares, como el de Peace Corps en Estados Unidos o iniciativas equivalentes en otros países.

Similar a este modelo es también el programa de voluntariado de las Naciones Unidas (UN Volunteers), que ofrece diferentes opciones, incluyendo voluntariado joven y universitario (de 18 a 26 años) y voluntariado especialista (de 26 a 35 años) y voluntariado experto (a partir de 35 años).

Este tipo de voluntariado, además, aporta una experiencia profesional no remunerada que sí está bien reconocida por muchas organizaciones humanitarias y sí puede ayudar a acceder en el futuro a un empleo en cooperación internacional. Sin embargo, suele haber muy pocas plazas para contextos internacionales. Por ello requieren pasar un proceso de selección en el que se valora de forma muy positiva haber realizado antes voluntariado local: razón de más para comenzar cerca de donde estés, sea cual sea tu contexto.

Voluntariado asistencial para personal sanitario cualificado con experiencia

Por último, para el personal sanitario habilitado para ejercer su profesión en el sistema público de salud y con al menos varios años de experiencia profesional también puede haber algunas posibilidades adicionales de voluntariado internacional.

En varios países se encuentra la posibilidad de entrar a formar parte de equipos médicos de emergencia (en el marco de la iniciativa homónima de la Organización Mundial de la Salud). Tras superar un proceso de selección, el personal seleccionado se incorpora a un pool de voluntarios/as. En caso de emergencia humanitaria, este pool se moviliza para desplegar un equipo médico completo que pueda prestar los servicios de salud de un hospital de campaña con capacidad quirúrgica.

Preparación y formación

Cómo citar esta página

Abarca, B. (16 de marzo de 2026). Voluntariado y prácticas en cooperación internacional: cómo empezar bien. Salud Everywhere. https://saludeverywhere.com/trabajar-en-accion-humanitaria/voluntariado-practicas-cooperacion-internacional/

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